En junio de 1.970 se da forma al edificio moderno y funcional
que alberga la Clínica Montpellier, que durante más
de 30 años de servicio, se ha ganado a pulso un merecido
prestigio dentro y fuera de la ciudad de Zaragoza.
Desde el año 2000, la clínica se ha visto inmersa
en un profundo proceso de remodelación y adecuación
de instalaciones, embelleciéndola y dotándola de
nuevas áreas y recursos asistenciales. Esto la sitúa
en una posición de privilegio para asumir los retos de
un entorno tan altamente especializado y en continua evolución
como el entorno sanitario.